Pontevedra, al igual que A Coruña en los alrededores de La Torre, cuenta con un área de paisaje natural puesto en valor mediante procedimientos artísticos. A Illa do Cobo es una isla fluvial situada casi en plena ciudad, conocida como "Illa das Esculturas", realizada en 1999 con el asesoramiento de Rosa Olivares y Antón
Castro.Es un lugar natural que mantiene su aspecto original de "xunqueira" sin más acondicionamiento que las pasarelas de acceso y algunos senderos, los trabajos escultóricos se encuentran plenamente integrados en el territorio, incluyendo ni más ni menos que un trabajo del ¡mismísimo Richard Long!
Long es un maestro mundial del arte contemporáneo y no es un artista al uso, pues su visión forma parte de la tradición del paseo, forja su trabajo recorriendo paisajes y realizando itinerarios para buscar la relación del medio con el ser humano, creando nuevos significados a través de obras sencillas, como su “A Line Made by Walking” obligada para cualquier estudiante de Bellas Artes. Su gran claridad conceptual llama a valorar y a sentir el paisaje en el que se enmarcan sus sencillas líneas y círculos.
Pues bien, Richard Long fue invitado a realizar una obra específicamente destinada a la isla y dejó en Pontevedra esta línea de piedras y las siguientes
notas: “Un sendero es un lugar. También es un camino que va de un lugar a otro, de aquí hasta allí, y vuelve nuevamente. Cualquier lugar a lo largo de él es una parada. La percepción de su longitud depende de la velocidad del caminante, o de sus pasos, o de su dificultad. …/… Un sendero se hace por el movimiento, por las huellas acumuladas de los usuarios. …/… Alrededor del mundo en las diferentes culturas, los senderos están marcados de muy diferentes formas, con mojones, postes indicadores, puntos kilométricos, banderas de oración, altares, muros menai, y otras marcas sagradas o culturales”. Al recorrer A Illa das Esculturas en Pontevedra y sentir al artista y su obra en unión intima con la naturaleza, orgulloso de mi paseo puedo decir: ¡Viva Richard Long! ¡Viva Pontevedra!


















