4 de agosto de 2017

MINECRAFT COMO HERRAMIENTA SOCIAL

Con una cierta asiduidad hemos criticado en estas entradas los excesos derivados de un mal uso de los móviles, las tabletas o los videojuegos. Preferimos que los menores jueguen activos al aire libre en lugar de sentarse frente a una pantalla; que se persigan unos a otros en lugar de cazar pokemons. Sin embargo, en algunos casos, los videojuegos abren vías inesperadas de creatividad y colaboración cívica. Es lo que viene sucediendo desde 2012 con Block by block, la iniciativa conjunta desarrollada por Naciones Unidas y Mojang, la empresa creadora del popular juego de construcción Minecraft, con el apoyo de Microsoft.

Desde su lanzamiento, Minecraft ha ido ganando popularidad hasta convertirse en un referente en el terreno de los juegos de arquitectura. Su mecánica es sencilla, se aprende rápido, y el propio usuario decide el grado de complejidad de sus proyectos. Todas estas características llamaron la atención de los responsables del programa de Ciudades Sostenibles de Naciones Unidas, que vieron en Minecraft una herramienta útil para fomentar la participación de colectivos ciudadanos en la mejora de su entorno.
 Iniciativa Block by block en Prístina, Kosovo

Desde entonces, el programa Block by block ha desarrollado más de 30 iniciativas en 20 países de Europa, Africa, Asia y América. La metodología es tan sencilla como eficaz. Expertos de Naciones Unidas y de Mojang recrean en Minecraft el entorno urbano que se desea mejorar: una zona de extrarradio, una zona de infravivienda, un barrio sin espacios comunes o de juego... Luego se organizan grupos de vecinos a los que se enseñan los rudimentos del juego, y a los que se les pide que transformen a su gusto la situación de partida. Los resultados se analizan y se presentan a las autoridades locales para que estas puedan contar con una visión de lo que los vecinos desean y tenerlo en cuenta en los trabajos de mejora.

Como siempre, también en la era digital, jugar juntos es la mejor manera de compartir, aprender, mostrar nuestras habilidades y, sobre todo, mejorar poco a poco nuestro entorno.


MINECRAFT AS SOCIAL TOOL
Quite often, we have criticized in these entries the excesses derived from a misuse of mobiles, tablets or video games. We prefer that children play outdoor activities instead of sitting in front of a screen; that chase each other instead of hunting for pokemons. However, in some cases, video games open unexpected avenues of creativity and civic collaboration. This is what has been happening since 2012 with Block by block, the joint initiative developed by United Nations and Mojang, the company that created the popular game Minecraft, with the support of Microsoft.

Jerusalem project by BlockbyBlock

Since its launch, Minecraft has been gaining popularity to become a benchmark in the field of architectural games. Its mechanics are simple, it is learned fast, and the user himself decides the degree of complexity of his projects. These characteristics drew the attention of those responsible for the United Nations Sustainable Cities program, who saw in Minecraft a useful tool to encourage the participation of citizen groups in improving their environment.

Since then, the Block by Block program has developed more than 30 initiatives in 20 countries in Europe, Africa, Asia and America. The methodology is as simple as it is effective. Experts from the United Nations and Mojang recreate in Minecraft the urban environment to be improved: a suburban area, an slum neighborhood, places without common spaces or playgrounds ... Then several groups of neighbors are taught the rudiments of the game, and are asked to transform to their liking the starting situation. The results are analyzed and presented to the local authorities so that they can have a vision of what the neighbors want and take it into account in the improvement work.

As always, also in the digital age, playing together is the best way to share, learn, show our skills and, above all, improve our environment little by little

28 de julio de 2017

PAUL AUSTER Y EL JUEGO LIBRE

Academias y pasantías para los que han suspendido; campamentos para ayudar a conciliar las largas vacaciones escolares con las más cortas de los padres; vigilancia a mayores de los abuelos, aun más imprescindibles en verano que durante el resto del año... En el estilo de vida urbano occidental, el mes de julio marca para los menores el paso de una rutina reglamentada - la del curso - a otra, agradable y formativa, pero de nuevo marcada por el calendario de los adultos. Ahora que se aproxima agosto es buen momento para recordar que, como dicen los pedagogos, el verano debe de ser un tiempo de ruptura de rutina para los menores. Que es importante que aprendan a gestionar su tiempo, a organizarse, incluso que conozcan el tedio de una tarde de verano sin amigos, con bochorno o en la que la lluvia rompe el plan de ir a la playa.Y sobre todo, no nos cansamos de reivindicar el verano como una época privilegiada para que nuestros hijos recuperen, al menos momentáneamente, aquel tesoro que disfrutaron nuestros padres: el juego libre, autoorganizado, sin la presencia constante de adultos. 

El escritor norteamericano Paul Auster recuerda en su "Diario de Invierno", los ratos en que jugaba al béisbol con sus amigos en Grove Park, que a pesar de su nombre, no era un parque sino "un rectángulo de césped bien cuidado flanqueado por casas en sus cuatro lados, un lugar agradable, uno de los espacios públicos más encantadores de tu pequeña ciudad de New Jersey". Durante el juego "no hay adultos presentes. Los niños establecen sus propias reglas de juego y arreglan las discrepancias entre ellos, a veces con palabras, ocasionalmente con los puños". Y antes de que, padres modernos y sobreprotectores, nos espantemos ante la vuelta a la barbarie que parece asomar ante cualquier pelea o enfrentamiento, el propio Auster nos deja un hermoso recuerdo del sentido común presente en esos juegos. Al acabar un partido, el escritor choca con otro amigo. El impacto es fuerte y Auster tiene una brecha en la frente que sangra copiosamente. "Los otros chicos se alarman...Afortunadamente, la consulta del médico de tu familia está enfrente, en uno de los edificios que flanquean Grove Park". Los amigos llevan a Auster al médico, que en ese momento está ocupado pasando consulta; a pesar de la sangre, la enfermera les dice que esperen. Los amigos, preocupados, hacen caso omiso de la enfermera y entran en la consulta sin llamar, para sorpresa de la paciente, una mujer de mediana edad. Al ver la sangre, el médico interrumpe la consulta y cose la herida.

Después de más de medio siglo, de haber triunfado como escritor y viajado por medio mundo, Auster recuerda con viveza y cariño el espacio público en el que jugaba con sus amigos. La anécdota rompe además una lanza a favor del sentido común de los menores, de su capacidad para organizarse, enfadarse, pelear o resolver situaciones complicadas. Así que en agosto, probemos a sentarnos con un buen libro y aprendamos a dejar que nuestros hijos jueguen con sus amigos sin levantarnos cada vez que escuchamos un grito o una riña, sin organizarles el juego, sin llevarles la merienda. Seguro que descubrimos lo bien que se organizan, lo capaces que son de resolver sus diferencias y, si en medio del fragor del juego, un día olvidan la merienda, ya cenarán después.



PAUL AUSTER'S FREE PLAY
Extra classes for those who have had bad marks; camps to help reconcile long school holidays with the shorter ones of the parents; surveillance of grandparents, even more essential in summer than during the rest of the year ... In the western urban lifestyle, the month of July marks for children the passage from a regulated routine - that of the course - to another one, pleasant and formative, but again marked by the calendar of adults. Now that August is approaching, it is a good time to remember that, as the pedagogues say, summer must be a time of routine breakdown. That it is important that kids learn to manage their time, to organize, even to know the tedium of a summer afternoon without friends, hot weather or in which the rain breaks the plan of going to the beach. And above all, we do not get tired to claim the summer as a privileged time for our children to recover, at least momentarily, that treasure that our parents enjoyed: free play, self-organized, without the constant presence of adults.

The American writer Paul Auster recalls in his "Winter Diary," the times when he played baseball with his friends in Grove Park, which despite his name was not a park but "a rectangle of well-tended grass flanked by houses on all four sides, a pleasant spot, one of the loveliest public spaces in your small New Jersey town". During the game "no adults are present. You establish your own ground rules of play and settle disagreements among yourselves, most often with words, occasionally with fists." As modern and overprotective parents we start to tremble about the return to the barbarity that seems to appear before any fight or confrontation, but Auster himself leaves us a beautiful memory of the common sense present in those games. When finishing a match, the writer collides with another friend. The impact is strong and Auster has a big gap in the forehead that bleeds copiously. "The other kids are alarmed ... Fortunately, the office of  your family doctor is just across the way, in one of the houses that line the perimeter of Grove Park." The friends take Auster to the doctor, who at that moment is busy passing consultation; despite the blood, the nurse tells them to wait. The friends, worried, ignore the nurse and enter the office without calling, to the surprise of the patient, a middle-aged woman. When he sees the blood, the doctor interrupts the consultation and sews the wound.

After more than half a century, having triumphed as a writer and traveled around the world, Auster remembers with vivid affection the public space in which he played with his friends. The anecdote also speaks in favor of the common sense of minors, their ability to organize, get angry, fight or solve complicated situations. So in August, let's try to sit down with a good book and learn to let our children play with their friends without getting up every time we hear a scream or a fight, without organizing the game, without bringing the snack. Surely we discover how well they are organized, how capable they are of solving their differences and, if in the midst of the din of the game, one day they forget the snack, they will dine afterwards

21 de julio de 2017

BOSQUE GALLEGO Y LUGARES COMUNES

Leíamos estos días en medios gallegos información sobre la iniciativa de varios concellos que impulsan las plantaciones de especies tradicionales como roble y castaño para recuperar el bosque autóctono gallego. Una iniciativa que sin duda merece apoyo, como parte de la defensa de nuestro paisaje tradicional.  En As Salgueiras hemos encargado un plan director de conservación del medio rural y del paisaje, para preservar nuestros robles y castaños. Además recurrimos al silvopastoreo como actividad tradicional que contribuye al limpiado de la maleza.

Sin embargo, y como sucede a menudo con la información sobre el monte gallego y sus especies, contemplamos como se repiten algunos tópicos o análisis incompletos que, a nuestro juicio, contribuyen a perpetuar una imagen sesgada de las explotaciones madereras y la silvicultura. En general, se parte de la oposición entre especies autóctonas benignas (roble, castaño) y especies foráneas dañinas (eucalipto). Un bosque con eucalipto no es un bosque gallego. Curiosamente, nadie discute la galleguidad gastronómica del pulpo con cachelos, los pimientos de padrón o el licor café, a pesar de que pimientos, patatas y café son productos ajenos, originarios de otras latitudes, importados en diferentes fechas de nuestra historia e incorporados por su capacidad para dar variedad a nuestra dieta. Del mismo modo, el eucalipto lleva más de 200 años presente en los bosques gallegos por su capacidad para ofrecer un modo de explotación más (jamás el único) basado en el rápido crecimiento. Seguir considerándolo ajeno, foráneo, importado, supone perpetuar un discurso de los años 70 y 80 del siglo pasado, que mezcla a partes iguales confusión de conceptos ecológicos y falta de un proyecto global para el territorio.

Bosque de eucaliptos cercano a As Salgueiras


Parte de la demonización del eucalipto (como del pino) pasa por su asociación al mayor riesgo de incendios. Se plantan especies autóctonas porque arden menos o con mayor dificultad. Lo que los datos recientes sobre superficies quemadas nos dicen es que, actividad criminal al margen, arden sobre todo los montes descuidados, los que no se someten a desbroces periódicos, limpia de matorrales y maleza. En algunos casos, como en algunos de los recientes y dramáticos incendios de Portugal, lo que ha ardido y propagado el incendio son zonas de matorrales altos, una vez más, descuidados. Necesitamos bosques y montes cuidados, limpios, desbrozados y hoy, con la caída de la población rural y el cambio en los modos de vida, estas tareas quedan muchas veces olvidadas. En As Salgueiras, a pesar de la pervivencia del pastoreo, necesitamos gastar dinero cada año en desbrozar el monte para reducir riesgo de incendios.

Por último, los impulsores de las plantaciones de especies tradicionales las defienden como una apuesta económica, como un modo de puesta en valor de los bosques. Entendemos que se refieren, sobre todo, al atractivo turístico que supone contar con fragas y soutos en los que desarrollar actividades de ocio, senderismo... Y nos parece una idea estupenda, sin duda, pero creemos de verdad que el ecologismo y la defensa del medio ambiente en el siglo XXI tiene que partir de un planteamiento global y dejar de demonizar a las actividades industriales. No sería ni económica ni humanamente sensato convertir el 100% del bosque gallego en espacio protegido, o apostar por un modelo único de explotación forestal. Países como Suecia o Finlandia, referentes en el impulso de políticas medioambientales, no lo han hecho. Han conjugado la acotación de grandes parques naturales con el desarrollo de una silvicultura industrial de primer orden.

La madera es hoy uno de los grandes materiales de futuro. Un material inagotable, renovable, que se puede asimilar, en cierto modo, a las energías no contaminantes como la eólica y la solar. Un material con el que los arquitectos cuentan cada día más para hacer más saludables nuestras ciudades. Debemos romper esa visión anticuada y dañina, una suerte de ecologismo Disney, que considera poco menos que un crimen cortar un árbol. Necesitamos cuidar nuestro paisaje, pero para hacerlo debemos delimitar bien los usos de nuestros bosques. Dónde colocamos los parques protegidos, los espacios naturales, cómo organizamos la actividad industrial, cómo combinamos especies de crecimiento corto y de ciclo largo, qué exigencias de seguridad deben cumplir los propietarios de los montes o quienes los explotan...

Al final, y aunque suene a juego de palabras, la defensa de un ecosistema necesita un planteamiento sistemático, global, que tenga en cuenta todas las necesidades de una sociedad, que no puede renunciar a sus señas de identidad, a sus valores tradicionales, a su cultura, pero tampoco puede cerrarse vías de progreso, de desarrollo económico y de crecimiento que le ayuden a generar bienestar.

Luis Paz


GALICIAN FOREST AND CLICHES

We read these days in galician media information about the initiative of several villages who drive the plantations of traditional species such as oak and chestnut to recover the native galician forest. An initiative that undoubtedly deserves support, as part of the defense of our traditional landscape. In As Salgueiras we have commissioned a master plan for the conservation of the rural environment and the landscape, to preserve our oaks and chestnut trees. In addition we resort to sheepherding in the forest as a traditional activity that contributes to the cleaning of the weeds.

However, as is often the case with the information on the galician mountain and its species, we find some topics or incomplete analysis that, in our opinion, contribute to perpetuate a biased image of logging and forestry. In general, it is based on the opposition between benign native species (oak, chestnut) and harmful alien species (eucalyptus). A forest with eucalyptus is not a Galician forest. Curiously, nobody discusses the gastronomic galleguity of the octopus with "cachelos", small green peppers of Padrón or coffee liquor, even though peppers, potatoes and coffee are alien products,  imported at different dates in our history and incorporated by their ability to give variety to our diet. Similarly, eucalyptus has been present in Galician forests for more than 200 years because of its ability to offer a more (never the only) mode of exploitation based on rapid growth. To continue to consider it foreign, or imported, implies perpetuating a discourse of the 70s and 80s of the last century, which mixes in equal parts confusion of ecological concepts and lack of a global project for the territory.


Part of the demonization of eucalyptus (as of pine) is associated with the increased risk of fires. Native species are planted because they burn less or with greater difficulty. What the recent data on burned surfaces tell us is that, criminal activity excluded, the fires affect mainly the abandoned or uncared-of forests, those that are not subject to periodic clearing, clean of scrub and weeds. In some cases, as in some of the recent and dramatic fires in Portugal, what has burned and spread the fire are areas of high scrub, once again neglected. We need forests carefully cleaned, cleared and today, with the fall of the rural population and the change in ways of life, these tasks are often forgotten. In As Salgueiras, despite the persistence of grazing, we need to spend money each year on clearing the forest to reduce fire risk.


Finally, the promoters of plantations of traditional species defend them as an economic bet, as a way of valuing forests. We understand that they refer, above all, to the tourist attraction that involves having fragas and soutos in which to develop activities of leisure, hiking ... And we think it a great idea, but we truly believe that environmentalism and defense of the environment in the 21st century has to start from a global approach and stop demonizing industrial activities. It would be neither economic nor humanly sensible to convert 100% of the Galician forest into a protected area, or to bet on a single model of forest exploitation. Countries such as Sweden or Finland, which are concerned with promoting environmental policies, have not done so. They have combined the listing of large natural parks with the development of first-class industrial forestry.


Wood is today one of the great materials of the future. An inexhaustible, renewable material, which can be assimilated, in a way, to non-polluting energies such as wind and solar. A material that architects count on more and more to make our cities healthier. We must break that outdated and harmful view, a sort of Disney environmentalism, which considers little less than a felony to cut a tree. We need to take care of our landscape, but to do so we must delimit well the uses of our forests. Where we place protected parks, natural spaces, how we organize industrial activity, how we combine species of short growth and long cycle, what security requirements must be met by the owners of the mountains or who exploit them ...

In the end, and even if it sounds like a play on words, the defense of an ecosystem needs a systematic, global approach that takes into account all the needs of a society, which can not renounce its identity, traditional values, Their culture, but also can not close paths of progress, economic development and growth that help generate welfare
 

14 de julio de 2017

UNA NUBE DE DATOS SOBRE EL OCÉANO

Cualquier iniciativa para mejorar o planificar el cuidado del medio ambiente necesita información actualizada. Necesitamos conocer la situación real, el punto de partida, si queremos adoptar medidas inteligentes que ofrezcan resultados tangibles. Pero cómo mantener actualizado y accesible el conocimiento de un medio tan inmenso y cambiante como los océanos? Matthew Merighi, presidente de la organización sin ánimo de lucro Blue Water Metrics, tiene un proyecto tan sencillo como ambicioso: aprovechar las propias actividades marinas - pesca, tráfico de mercancías, cruceros - en una fuente de conocimiento sobre el océano. Su objetivo es dotar de sensores al mayor número posible de barcos del mundo. Estos sensores recogerán datos sobre salinidad, ph, temperatura, presencia de plancton... y los remitirán a una nube accesible en la que se actualizarán permanentemente los datos.

Merighi, que el pasado mes de junio presentó su proyecto ante las Naciones Unidas, asegura que la idea surgió de su colaboración con el Instituto Oceanográfico Woods Hole, donde tomo conciencia de que "no había suficientes buques oceanográficos registrando datos de la situación marina". En lugar de pelear por la construcción de nuevos barcos, Merighi optó por emplear el pensamiento lateral y convencer al mundo de que cualquier buque puede ser un recolector-emisor de información. A su juicio, esta red de captación de datos permitirá conocer mejor la situación real de los océanos y planificar tanto medidas de conservación como criterios más racionales de explotación, ajustados a las circunstancias de cada momento.
El tráfico marítimo visto desde un satélite.
 A DATA CLOUD ABOUT OCEAN
Any initiative to improve or plan the care of the environment needs updated information. We need to know the real situation, the starting point, if we want to adopt intelligent measures that offer tangible results. But how to keep up and accessible the data and knowledge of an environment as immense and everchanging as the oceans? Matthew Merighi, president of the nonprofit organization Blue Water Metrics, has a project as simple as ambitious: turn the current marine activities - fishing, freight traffic, cruising - into a source of knowledge about the ocean. Its objective is to provide sensors to as many ships in the world as possible. These sensors will collect data on salinity, pH, temperature, presence of plankton ... and refer them to an accessible cloud where data will be permanently updated.

Merighi, who presented his project to the United Nations last June, said the idea came from his collaboration with the Woods Hole Oceanographic Institute, where he became aware that "there were not enough oceanographic vessels recording data on the marine situation." Instead of fighting for the construction of new ships, Merighi chose to employ lateral thinking and convince the world that any vessel could be a collector-sender of information. In its view, this data collection network will enable better understanding of the actual situation of the oceans and the planning of both conservation measures and more rational exploitation criteria, adjusted to the circumstances of each moment.

7 de julio de 2017

EL ESPACIO EN LA EDUCACION

La sede en Galicia de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo ha incluido en su programación de cursos dirigidos a la formación del profesorado uno centrado en "Juego y espacio como elementos educativos". El curso, que se celebrará entre los días 10 y 14 de julio en A Coruña, toma como punto de partida una frase del pedagogo italiano Loris Malaguzzi (1920-1994), quien consideraba que "el espacio es el tercer educador". Durante cinco días, los participantes en el curso debatirán las posibilidades del espacio y el juego como elementos educativos, centrándose en modelos de diseño de espacios educativos que fomenten el aprendizaje, la interactuación entre los compañeros de clase y generen modelos de relación fluida y dialogada entre alumnos y profesores.

Desde As Salgueiras, nos parece una excelente noticia que instituciones del prestigio de la UIMP presten atención a cuestiones relacionadas con el juego y el espacio. Como sabéis quienes seguís estas entradas, no dejamos de insistir en el carácter pedagógico del juego y en la necesidad de romper la falsa dicotomía estudio/juego. Estos no son elementos opuestos, sino distintos modos de canalizar el aprendizaje. Como tales, son complementarios: el juego supone siempre una adquisición de conocimientos valiosos; y el estudio debe canalizarse incorporando o reconociendo los mecanismos del juego capaces de captar todo el interés y la atención de los chavales.

Especialmente importante nos parece que en el entorno educativo se reflexione sobre las funciones del espacio. A pesar de lo que se ha avanzado en este sentido, las aulas sin mesa, los profesores que disponen las mesas en círculo o dejar libertad a los alumnos para que agrupen sus pupitres a su gusto siguen siendo comportamientos considerados extraños o extravagantes por buena parte de la comunidad educativa, que prefiere el modelo tradicional de mesa del profesor enfrentada a hileras de mesas de alumnos. Sin embargo Loris Malaguzzi centró el método Reggio Emilia en torno a la importancia del espacio, del diseño de ambientes agradables en la escuela como punto de partida básico para el aprendizaje. En As Salgueiras sabemos que, al margen de la calidad de los elementos que lo componen, solo una correcta planificación del espacio público garantiza el éxito a la hora de construir un parque infantil. Del mismo modo, ninguna reforma o mejora del sistema educativo puede estar completa si no incluye, con las pertinentes revisiones del curriculum o el plan de estudios, un análisis de los espacios en los que debe de producirse el aprendizaje.

SPACE IN EDUCATION
The galician office of the Menéndez Pelayo International University has included in its offer of courses directed to the training of teachers one centered on "Game and space as educational elements". The course, to be held between 10 and 14 July in A Coruña, takes as a starting point a quote taken from the italian pedagogue Loris Malaguzzi (1920-1994), who considered that "space is the third educator." For five days, participants in the course will discuss the possibilities of space and play as educational elements, focusing on design models of educational spaces that foster learning, interaction among classmates and generate models of fluid relationship and dialogue between Students and teachers.From As Salgueiras, it seems to us an excellent idea that institutions of the prestige of the UIMP pay attention to questions related to the game and the space. As you know, in these entries, we keep insisting on the pedagogical nature of the game and the need to break the false study/ play dichotomy. These are not opposed elements, but different ways of channeling learning. As such, they are complementary: the game always implies an acquisition of valuable knowledge; and study should be channeled incorporating or recognizing the mechanisms of the game capable of capturing all the interest and attention of the kids.
Especially important is that in the educational environment we reflect on the functions of space. Despite the progress made in this regard, classrooms without tables, teachers who have chairs put in a circle or leave students free to group their desks to their liking are still behaviors considered strange or extravagant by much of the educational community, which prefers the traditional model of the teacher's table against rows of student tables. However, Loris Malaguzzi focused the Reggio Emilia method on the importance of space, the design of pleasant environments in the school as a basic starting point for learning. In As Salgueiras we know that, apart from the quality of the elements that compose it, only a correct planning of the public space guarantees success in the construction of a playground. Likewise, no reform or improvement of the education system can be complete if it does not include, with the relevant revisions of the curriculum or curriculum, an analysis of the spaces in which learning must take place.

26 de junio de 2017

LA CALIDAD DEL AGUA REFLEJA LA CALIDAD DEL TEJIDO SOCIAL

Con frecuencia tengo que contestar a la pregunta de cuál es la causa de que en nuestro grupo nos dediquemos al agua y el espacio público. Lo primero que intento aclarar es que no es una casualidad, pues aunque no fuera consciente, se debe a una búsqueda y por eso citó a Cortázar cuando en Rayuela aclara que ningún encuentro casual se debe al azar sino a una cita premeditada. Después intento explicar que, como proyecto empresarial , primero fue el espacio público y después el agua, pero en el principio, primero fue el agua y después el jardín de Uxes.

En otra entrada del blog (ver post) se explicaba cómo habíamos aprendido la importancia del agua en una pequeña comunidad gallega y de la forma autogestionada de resolver su suministro vital, aprendimos la fórmula de convertir un vertedero en un jardín sin más ayuda que nuestro esfuerzo personal. Sin embargo detrás de esas dos actividades aparentemente diferentes para alguien que se acerca por primera vez a ellas, hay un nexo todavía más sutil que no deja de ser el verdadero eslabón que las une y les da sentido. Quizás el valor más importante es el que un día pudimos presentar en público cuando anunciamos que ambos proyectos se reunían bajo el mismo techo: la cooperación.

Eso mismo fue lo más valioso que aprendimos en el jardín de Uxes, porque todavía no sabíamos lo que era la psicología ambiental y la biofilia. En aquel momento había muy pocas publicaciones a nuestro alcance -material el intelectual -para leer sobre esos conceptos, solo teníamos una idea muy simple: cambiando basura y escombros por plantas, bancos y un monunemto que haría un homenaje a una persona querida por el pueblo, nos sentiríamos mejor. En el discurso nos acercábamos de forma intuitiva a la idea de la psicología ambiental en la medida en que sometíamos al individuo a la relación con su entorno. La cercanía a la naturaleza nos enseñaba una lección fundamental que veíamos en los animales y los árboles: las relaciones de cooperación, su simbiosis con el entorno. 



Siempre recordaré las fuentes cercanas a nuestra casa, que acababan conformando el pequeño arrollo que desembocaba en el mar y alrededor del que se configuraba el pueblo que daba nombre y albergaba el ayuntamiento. Cuando las lluvias eran abundantes, los caminos de tierra se inundaban y las truchas se valían de las tierras anegadas para desovar. Así no era infrecuente ver cómo los alevines de peces cruzaban en bandadas el agua prístina que cubría los senderos que al acabar la primavera se colmaban de juncos.

Esa imagen de los minúsculos pececillos fue la que nos llenó de energía para luchar contra los proyectos de asentar sobre aquel sitio una fábrica de fitosanitarios y tiempo después una planta de aglomerado asfáltico. No es que fuéramos unos radicales oponiéndonos al progreso y los puestos de trabajo que tanto necesitaban nuestros vecinos. La defensa del agua, la defensa de la vida de los pequeños alevines de trucha, la intuíamos como la defensa de nuestra propia vida. No nos oponíamos al progreso, pero había que hacerlo con cabeza y un manantial no podía ser el lugar adecuado para situar un proceso contaminante habiendo polígonos en los que controlar los lixiviados que aquellos proyectos producirían.

No hace mucho unos colaboradores chinos visitaron las Salgueiras, paseando cerca de uno de los siete manantiales que alimentan los humedales, se acercaron a ellos, tomaron un poco de agua haciendo un cuenco con sus manos y exclamaron con sorpresa: “el agua no está contaminada”. Fue fácil explicarlo. Estamos en lo alto de una montaña, nadie más está por encima de estas fuentes, somos nosotros los responsables de que llegue más abajo limpia como nosotros la hemos recibido. Si todos hiciéramos lo mismo, toda el agua del mundo llegaría al mar sin contaminar. El compromiso que nos dio la fuerza para luchar - y ganar- en aquel pequeño pueblo sin más armas que nuestras razones y nuestros valores fue el agua. ¿Cómo pudimos conseguirlo?

Me llamaron a una reunión privada y me ofrecieron dinero para que cejara en mi lucha. Yo había llevado oculta una grabadora. Por aquel entonces estaba en paro y no tenía ingresos. Pesaba sobre mi casa una hipoteca y ese dinero podría resolverme muchos problemas. Pero pensé en el agua clara y creí que era una metáfora de mi conciencia. No podría soportar el ver contaminada el agua y de igual modo ensuciadas mis convicciones. Al salir de aquella reunión llamé por teléfono y les puse la grabación en la que mis interlocutores reconocían que actuaban fuera de la ley y me ofrecían dinero por mi silencio y retirada. Les dije que aquella grabación acabaría en la fiscalía y los medios si no eran ellos los que se retiraban. Me he puesto a recordar todo esto al ver una foto de una instalación de unos jóvenes artistas de Taiwan con la que pretenden denunciar la contaminación del agua. Yo lo acabé asociando a la todas las conciencias que un día se ensuciaron al dejar que el agua acabara así, provocando que miles de personas no tengan agua saludable para beber y cocinar.

Manuel Iglesias


WATER QUALITY AS A MIRROR OF SOCIAL VALUES

I often have to answer the question of what moves our group to devote ourselves to water and public space. The first thing I try to clarify is that it is not a coincidence, because although it was not conscious, it is due to a search and for that reason I quote Cortázar when in Rayuela clarifies that no chance encounter is really due to chance but to a premeditated appointment. Then I try to explain that, as a business project, first was the public space and then the water, but in the beginning, first was water and then the Uxes garden.

 Another entry in the blog (post) explained how we had learned the importance of water in a small galician community and exploring the self-managed way to solve its vital supply, we learned the formula of turning a landfill into a garden without more help than our personal effort. However behind those two seemingly different activities, there is an even more subtle nexus that is nevertheless the true link that unites and gives them meaning. Perhaps the most important value is that one day we could present in public when we announced that both projects met under the same roof: cooperation.

That was the most valuable thing we learned in the garden of Uxes, because we still did not know what environmental psychology and biophilia was. At that time there were very few publications within our reach; we had only a very simple idea: changing garbage and debris by plants, banks and building a landmark that would do a homage to a person the village respected. We intuitively approached the idea of ​​environmental psychology, because we considered the individual in close relationship with his environment. The closeness to nature taught us a fundamental lesson that we saw in animals and trees: cooperative relations, their symbiosis with the environment.

I will always remember the springs close to our house that ended up in a small stream that led to the sea and around which was formed the village. When the rains were abundant, the dirt roads were flooded and the trouts used the waterlogged lands to spawn. Thus it was not uncommon to see the fish frogs flock across the pristine water that covered the trails that at the end of spring were filled with reeds.That image of the tiny fish was the one that filled us with energy to fight against the plans to settle on that site a factory of phytosanitary and later a plant of asphalt agglomerate. It was not that we were radicals opposing the progress and the jobs that our neighbors so badly needed. The defense of the water, the defense of the life of the small trouts, we intuited it like the defense of our own life. We were not opposed to progress, but it had to be done with more sensible plan and a spring could not be the right place to build a polluting process having polygons in which to control the leachates that those projects would produce.

Not long ago Chinese collaborators visited As Salgueiras, walking near one of the seven springs that feed the wetlands, approached them, took a little water making a bowl with their hands and exclaimed with surprise: "the water is not polluted ". It was easy to explain. We are on top of a mountain, no one else is above these sources, we are responsible for making it go below as clean as we have received it. If we all did the same thing, all the water in the world would reach the sea without contamination. The commitment that gave us the strength to fight - and win - in that small town without more weapons than our reasons and our values ​​was water. How could we get it?They called me to a private meeting and offered me money to make me give up my fight. I had hidden a tape recorder. At that time I was unemployed and had no incomes. I had a mortgage on my house and that money could solve many problems. But I thought of the clear water and thought it was a metaphor of my social conscience. I could not bear to see the water polluted and my convictions soiled. When I left that meeting, I telephoned back and put the recording in which my interlocutors recognized that they acted out of the law and offered me money for my silence and withdrawal. I told them that this recording would end in the prosecutor's office and the media if they were not the ones who retired. I have remembered all this when I saw a photo of an installation of a few young artists from Taiwan with which they claim to denounce water pollution. I ended up associating it with all the consciences that one day got dirty by letting the water finish like this, causing thousands of people to not have healthy water to drink and to cook.
 
Manuel Iglesias 




16 de junio de 2017

A VUELTAS CON LA(S) INTELIGENCIA(S)

En estas semanas de final de curso, exámenes y pruebas de acceso varias, surgen a menudo cuestiones sobre cómo evaluar la inteligencia, la importancia de una nota media y la calidad del sistema educativo. E inevitablemente, medios y tertulias dedican algunos minutos a analizar la cuestión de si "los niños de ahora son más o menos inteligentes (o están mejor o peor preparados) que sus padres o abuelos". En torno a la inteligencia, sería conveniente que nos acostumbráramos a utilizar de una vez el plural, adoptando el enfoque de Howard Gardner, el psicólogo y pedagogo estadounidense que defiende que la inteligencia no es un bloque compacto, sino que tenemos que hablar de varios tipos de inteligencia, 8 en total, encargadas de diferentes ámbitos:
  1. Lingüística
  2. Lógico-matemática
  3. Espacial
  4. Musical
  5. Corporal y cinestésica
  6. Intrapersonal
  7. Interpersonal
  8. Naturalista 
 Según Gardner, el sistema educativo prima de manera casi exclusiva los contenidos relacionados con los dos primeros tipos de inteligencia, pero ni valora ni contribuye a desarrollar de manera significativa las otras seis. Vamos, que el sistema puede valorar con nota de 10 a personas con un escaso nivel de inteligencia interpersonal que se encontrarán con problemas en su vida diaria o cada vez que su trabajo les obligue a relacionarse con otras personas. Desde As Salgueiras, el trabajo con personas con diferentes discapacidades, nos permite entender bien y compartir el enfoque de Gardner. Personas con problemas extremos para entender las relaciones con otros seres humanos establecen en cambio una relación especial con distintos animales, y parecen tener un grado de inteligencia Naturalista superior a la media. Por eso, ahora que examinamos, medimos y clasificamos, es buen momento para que nos preguntemos qué (y cómo) queremos medir si queremos mejorar lo que deseamos ser. Y también nuestro sistema educativo.



AROUND INTELLIGENCE(S)

In these end-of-course weeks, exams and various tests of access, often arise questions about how to assess intelligence, the importance of the A-level and the quality of our education system. And inevitably, media and social gatherings take a few minutes to analyze the question of whether "today's children are less intelligent or better prepared than their parents or grandparents." In terms of intelligence, it would be convenient for us to get accustomed to using the plural, adopting the approach of Howard Gardner, the american psychologist and pedagogue who argues that intelligence is not a compact block, but the mix of several types of intelligence, 8 in total, each of them in charge of different areas:

    
Linguistics
    
Logical-mathematics
    
Space
    
Musical
    
Corporal and Kinesthetic
    
Intrapersonal
    
Interpersonal
    
NaturalistAccording to Gardner, the education system will either exclusively feed the content related to the first two types of intelligence, but neither values ​​nor contributes to significantly develop the other six. It can give an A level to people with a low capacity of interpersonal intelligence, who will encounter problems in their daily life or whenever their work makes them interact with other people. From As Salgueiras, working with people with different disabilities, allows us to understand well and share Gardner's approach. People with extreme problems in understanding relationships with other humans instead establish a special relationship with different animals, and seem to have a higher than average degree of Naturalistic intelligence. That is why, now that we examine, measure and classify, it is a good time for us to ask ourselves what  (and how) we want to measure if we want to improve what we want to be. And our education system in the process.

9 de junio de 2017

CUATRO REFLEXIONES SOBRE PARQUES URBANOS

A veces, la necesidad de atender a los detalles concretos del trabajo del día a día limita nuestra capacidad para reflexionar sobre el carácter global de nuestro trabajo. Por eso esta semana nos gustaría compartir con vosotros algunas reflexiones sobre el espacio urbano derivadas del trabajo del estudio Elemental, de Santiago de Chile. Dirigido por Alejandro Aravena, premio Pritzker en 2016, Elemental cuenta con un reconocido prestigio en el terreno del diseño urbanístico y los parques, con su proyecto en el parque metropolitano de Santiago como un referente emblemático.

A raíz de este trabajo, Aravena y sus colaboradores han extraído una serie de conclusiones sobre el sentido del trabajo en el espacio urbano y cuáles son los objetivos finales que debería cumplir un buen parque. Estos cuatro puntos, sintéticos y muy sencillos, abren un abanico de debate casi inagotable.
  1. Un parque es espacio y tiempo. Un jardín no puede valorarse hasta que pasen al menos 10 años. Un parque es sobre todo futuro; el deseo de que lo planificado dé frutos literales (el éxito de una determinada vegetación) y figurados (uso, convivencia, nuevas necesidades). 
  2. Por eso, un parque debe nacer pensando en la continuidad. Y en la adaptabilidad. Un parque debe crecer y convertirse en agente de cambio, o aceptar los cambios, las propuestas que planteen sus usuarios con el paso del tiempo. Un parque no se resume en un "aquí y ahora" sino en un "desde aquí hacia el futuro". Y este anhelo, de tintes poéticos, se sustenta sobre una realidad tan prosaica como el mantenimiento. No se puede considerar bien realizado un proyecto que no incluye las necesidades de mantenimiento futuro.
  3. Un parque debe ser un elemento reparador, el recurso que permite "coser" las discontinuidades, físicas o figuradas, del plano de la ciudad. El parque recupera entornos degradados preexistentes o guía el desarrollo futuro de la ciudad, para que el crecimiento no se consiga a costa de los valores de civismo y convivencia, al margen de la escala humana.
  4. Un parque urbano debe trabajar con lo que tiene a mano, convirtiendo en oportunidades lo que parecen adversidades. En Chile se aprovechó un canal en desuso para configurar un paseo, un desnivel para instalar toboganes... El entorno no puede ser percibido como una limitación, sin como una oportunidad.
Sin duda una serie de ideas interesantes para todos los que compartimos la apasionante tarea de trabajar con el espacio público.

FOUR REFLECTIONS ON URBAN PARKS
At times, the need to attend to the specific details of day-to-day work limits our ability to think about the global nature of our work. That is why this week we would like to share with you some reflections on urban space derived from the work of the Elemental study, in Santiago de Chile. Directed by Alejandro Aravena, Pritzker prize in 2016, Elemental has a recognized prestige in the field of urban design and parks, with its project in the metropolitan park of Santiago as an emblematic benchmark.As a result of this work, Aravena and his collaborators have drawn a series of conclusions about the meaning of working in the urban space and what final objectives a good park should fulfill. These four points, synthetic and very simple, open a range of debate almost inexhaustible.
  1. A park is space and time. A garden can not be valued until at least 10 years have passed. A park is mostly future; The desire that what is planned gives literal fruits (the success of a certain vegetation) and figurative (use, coexistence, new needs).
  2. Therefore, a park should be born thinking about continuity. And in adaptability. A park must grow and become an agent of change, or accept the changes, the proposals that its users raise with the passage of time. A park is not just a "here and now" but a "from here to the future". And this yearning, of poetic tones, is based on a reality as prosaic as maintenance. A project that does not include future maintenance needs can not be properly considered.
  3. A park must be a "healing" element, the resource that allows to "sew" the discontinuities, physical or figurative, of the city plan. The park recovers preexisting degraded environments or guides the future development of the city, so that growth is not achieved at the expense of values ​​of civility and coexistence, regardless of the human scale.
  4. An urban park must work with what it has at hand, turning into opportunities what seem adversities. In Chile, a disused canal was used to set up a walk, a slope to install slides ... The environment can not be perceived as a limitation, not as an opportunity.
Without a doubt a series of interesting ideas for all those who share the exciting task of working with public space



2 de junio de 2017

EL PARQUE INTERMINABLE

Siempre decimos que un buen parque debe proponer a los niños nuevos retos, desafíos que les ayuden en su desarrollo. Y que la calidad de un parque se mide también por su jugabilidad, por la capacidad de una serie de elementos estáticos para proponer en cada ocasión un nuevo modo de diversión. Pero ¿qué ocurre cuando los elementos claves del parque dejan de ser estáticos y le proponemos a los niños que los reorganicen cuantas veces quieran? Esta es la propuesta que el arquitecto David Rockwell y la organización sin ánimo de lucro KaBoom han plasmado en el Imagination Playground de Nueva York. Como dice Rockwell, el parque se sustenta sobre cuatro elementos básicos: el agua, la arena, un conjunto de módulos interconectables y la imaginación de los niños. La sensación de flujo, de novedad, de creatividad, se convierten en las señas de identidad de un parque que, literalmente, cambia de aspecto cada jornada.

Jugar en el Imagination Playground supone un estímulo para la imaginación de los pequeños. Pero además, el parque fomenta de manera espontánea la cooperación (aunque las piezas son ligeras, es más sencillo unirlas entre varios), el juego intergeneracional (donde no alcanzo llega un mayor; un pequeño puede sujetar desde dentro; los padres pueden animarse también) y el ejercicio físico (construir implica un esfuerzo extra). A menudo hemos reseñado en este blog cuestiones relacionadas con la reinterpretación de los mecanos tradicionales. El Imagination Playground nos recuerda que cada vez que los niños manipulan, crean, conectan, construyen lo que están moldeando es su propio cerebro, ayudándole a crecer.


THE NEVER ENDING PLAYGROUND

We always say that a good park must offer children new challenges, challenges that help them in their development. And that the quality of a park is also measured by its playability, by the capacity of a series of static elements to propose on each occasion a new way of fun. But what happens when the key elements of the park cease to be static and we propose to the children to reorganize them as many times as they want? This is the proposal that the architect David Rockwell and the non-profit organization KaBoom have made at the Imagination Playground in New York. As Rockwell says, the park is built on four basic elements: water, sand, a set of interconnectable modules and the imagination of children. The sensations of flow, novelty, creativity, become the hallmarks of a park that literally changes its appearance anew everyday.

Playing in the Imagination Playground is a stimulus for the kids's imagination. But in addition, the park spontaneously fosters cooperation (although the pieces are light, it is easier to join them among several), the intergenerational game (if i can't reach a spot, I'll ask for a grown up's help; a smaller kid can hold from within; parents can also take part) and physical exercise (building involves extra effort). We have often reviewed in this blog questions related to the reinterpretation of traditional mechano games. The Imagination Playground reminds us that every time children manipulate, create, connect or build something what they are molding is their own brain, helping it  grow.